El Prestamista
Hay obras que trascienden el tiempo. El Prestamista, del dramaturgo chileno Fernando Josseau, es una de ellas. Escrita en los años cincuenta, ganadora del Premio Municipal de Literatura de Santiago en 1956 y representada en más de 57 países, esta pieza regresa a los escenarios nacionales en una versión que promete ser tan inquietante como memorable.
Un prestamista ha muerto. Tres sospechosos son citados a declarar: un panadero, un marqués, un financista. Tres hombres atrapados bajo el implacable interrogatorio de un inspector que no da tregua, que escarba, que desnuda. Tres almas que esconden más de lo que confiesan. Y un solo actor que los habita a todos.
Roberto Farías asume el desafío de dar vida a estos tres personajes en un monólogo de alta intensidad, bajo la dirección de Álvaro Viguera. En escena no hay lugar para esconderse: solo la palabra, el cuerpo y la verdad —o la mentira—de cada uno.
Porque la pregunta que recorre toda la obra no es únicamente ¿quién mató al prestamista? Es algo más incómodo ¿de qué somos capaces cuando nadie nos está mirando... o cuando todos lo están haciendo?